Ahora, tú, puedes pensar que hablo de teléfonos móviles, redes sociales y demás artilugios “espías”. Nada de eso.

Hablo de que todo el mundo tiene una audiencia, un público, incluso cuando estamos en silencio.

Transmitimos una imagen que da información a las personas que nos están viendo. La forma como caminamos, nos movemos, agarramos los objetos, giramos la cabeza, observamos a los demás… Todo…, todo está diciendo algo acerca de cómo somos.

Quizá la persona que te mira, no es capaz de analizar toda la información correctamente, porque le falten datos o por su incapacidad deductiva, y cree en su cabeza una personalidad errónea de ti. Ahí no puedes hacer nada, cada uno es libre de pensar lo que quiera.

Lo único que puedes controlar es lo que tú quieres transmitir y hacerlo de forma consciente.

La próxima vez que vayas a hablar en público plantéate la pregunta:

¿Qué quiero transmitir sin hablar?

 


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Si por el contrario, estás en la web (entre tú y yo, no sé cómo has llegado hasta aquí pero puedes salir por la puerta grande) y quieres recibes las entradas diarias con consejos para hablar en público en tu email…  ¿A qué estás esperando? 

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PD: También puedes darte el placer antes y suscribirte después, eso lo dejo a tu gusto porque el orden de los factores no altera el producto pero, hagas lo que hagas, disfruta de la vida.


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