¿Recuerdas el ingrediente mágico de la tarta de manzana de tu abuela? Sí, aquella que estaba tan buena y que nadie ha podido igualar. Era amor.

 

En las conferencias pasa igual. Una buena preparación es imprescindible y es ahí donde empieza la magia.

 

Cuando ponemos amor a lo que hacemos, lo que hacemos se convierte en algo extraordinario. Lo notas tú y lo notan las demás personas.

 

¿Qué pasa cuándo haces algo con desgana? Que sale como sale. Por eso poner todo el corazón en el cocinado (preparación) de tu conferencia no es una opción. 

 

En la actualidad, que hay tanta oferta, es imprescindible trabajar muy bien la «cocción» si quieres marcar la diferencia.

Categories:

Comments are closed