¿Cuántos cuentos infantiles recuerdas?

La forma más rápida de transmitir algo a un niño o una niña es contándoles un cuento, por eso tenemos esa costumbre.

Desde siempre se cuentan historias (Este «siempre» incluye desde que los humanos empezaron a comunicarse hasta hoy).

Es una forma de transmitir valores, avisar de los peligros y repartir consejos varios. (Cuidado con las noches oscuras, con los extraños, no vayas al bosque, trabaja muy duro para labrarte un porvenir, unidos somos más fuertes, construye algo que resista aunque cueste trabajo al principio, etc. Seguro que reconoces los cuentos infantiles a los que pertenecen estas moralejas)

A lo largo del camino de la humanidad, que parece mucho pero es como un parpadeo del universo, unas historias han perdurado y otras se han perdido. ¿Por qué?

Habría que analizarlas con calma pero las buenas, las que están bien construidas, las que no se van por las ramas y son concisas, trabajan las emociones y tienen valores… esas… Esas perdurarán siempre.

Si quieres que tu audiencia te recuerde, cuenta una buena historia que perdure en el tiempo.

Recuerda, concisa, que toque las emociones y contenga valores.

 


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