La diferencia entre una persona amateur y otra profesional es que la segunda cobra y la otra considera lo que hace un hobby o una afición divertida.

Es cierto que las dos pueden cobrar, dependiendo del trabajo que realicen e incluso que, en extrañas ocasiones, el amateur cobre más.

Se supone que la persona más profesional, por estudios, experiencia y dedicación es mucho mejor que una amateur (como ya he dicho, se le supone).

¿Adónde quiero ir a parar con tanta obviedad?

Seas lo que seas, eres tú quién lo define, no si te pagan o no.

Compórtate como profesional y, si no lo eres, te convertirás en ello muy pronto.

Sigue haciendo lo que hacen los amateur y no saldrás de ahí.

Eso sí, al decir que eres profesional adquieres el compromiso, la responsabilidad y el trabajo necesario para demostrar lo que dices hacer.

Presumir de profesional y demostrar que no lo eres, que ocurre más de lo que crees, te llevará al olvido en un espacio de tiempo muy breve.

Soy de la opinión de que la sinceridad, a largo plazo, te llevará más lejos que una mentira.

Al final, ya lo ves, es una cuestión de definir lo que eres, ¿profesional o amateur?

 


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