El ritmo está ligado a la velocidad.

Ya sabes que el ritmo es la sucesión regular de sílabas, acentos y pausas. Ahora bien, esa sucesión se puede acelerar o ralentizar.

La velocidad que imprimamos marcará el ritmo de nuestra conferencia. Al igual que en la música hay melodías que se tocan a distintos compases; 2/2, 2/4, 3/8, 3/4, etc., en una conferencia puedes utilizar la velocidad que consideres.

El problema viene cuando utilizamos un ritmo frenético o demasiado lento.

Los extremos, ya lo sabes, no son buenos.

 


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