Hacemos limpieza de armarios una vez al año, bueno, alguna persona cada diez.

Lo importante es que lo hacemos porque, en ese momento, algo de lo que tenemos allí guardado no aporta nada a nuestra vida.

Quizá en otra época aquel pantalón o aquella blusa fueron imprescindible pero ahora…

Cuando cuentas una historia y tienes cosas que sobran debes eliminarlas, no decirlas, omitirlas sin piedad.

Vale más un interlocutor que protesta porque tu historia se queda corta pero que ha entendido todo, que uno confundido, perdido y desorientado sin saber de qué estás hablando.

Todo lo que no aporte a tu discurso, sobra.

 


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